Incógnito ergo sum

Uno sabe, pero se olvida de que sabe,
que nada es para siempre*
Y esa es la única artimaña posible
para sobrevivir
sin subordinarse
a los dictados categóricos de la razón,
echar unos cuantos polvos,
viajar, ver mundo,
enamorarnos,
y reír los chistes malos,
olvidando
que todo lo que existe,
todo lo que somos,
es un liviano e insignificante
despertar
que no va a ninguna parte,
que somos tan fugaces
como una brisa de verano,
tan inútilmente maleables
como plastilinas de colores
en manos de un niño pequeño,
condenados a irnos a dormir
cuando acaben los dibujos animados.
* de la película "Lugares Comunes" de Adolfo Aristarain
que nada es para siempre*
Y esa es la única artimaña posible
para sobrevivir
sin subordinarse
a los dictados categóricos de la razón,
echar unos cuantos polvos,
viajar, ver mundo,
enamorarnos,
y reír los chistes malos,
olvidando
que todo lo que existe,
todo lo que somos,
es un liviano e insignificante
despertar
que no va a ninguna parte,
que somos tan fugaces
como una brisa de verano,
tan inútilmente maleables
como plastilinas de colores
en manos de un niño pequeño,
condenados a irnos a dormir
cuando acaben los dibujos animados.
* de la película "Lugares Comunes" de Adolfo Aristarain
1 comentario
Geni -
Es cierto, somos frágiles, maleables, minúsculos. Por ello debemos curarnos en salud, para que no llegue el día en el que lamentarnos por haber estado lamiendo nuestras heridas y no habernos dejado llevar por los sonidos, las sensaciones, las imagenes, en definitiva, por las emociones.
Disfrutemos de nuestra fugacitad.