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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Aullidos.
 Mi vida nunca ha seguido una linea recta. Al menos no solo una que yo sepa. Soy hombre de rutinas fugaces. Apenas me quiero dar cuenta de en que desdenes ando metido, ya estoy dedicandome a cualquier otra cosa.
Sumergido...
Puedo haber vivido en mil lugares en las últimas diez o quince primaveras, en un par de convicciones, en muchisimos más bares... pero yo al contrario que Sabina, siempre acabo por volver al lugar donde he sido feliz. Siempre queda algo. O Alguien.
Todo por ese ansia de querer vivir tantas vidas en el transcurso de lo que dura éste viaje de ida, juntando más piezas de las que ya de por si traía la caja de este jodido puzzle por defecto.
Puede que por virtud... Quien sabe...
Por ese ímpetu irrefrenable de disfrutar de la quietud de la noche y sacarle provecho al día.
Es posible que por eso hasta la fecha nunca me diera por echar raices. Y si acaso sucedió una vez, lo que pudo haber sido un bosque acabo por ser un tiesto. Sin regar.
Así las cartas no te queda otra que seguir modificando una y otra vez el cuaderno de bitacora. La hoja de ruta. De volver a jugar a ser esa presa inquieta que tan pronto esta planeando uno y mil saltos, se ve sentado en una roca apurando un cigarrillo.
Con días que quisiera verse cazada y otros tantos en que disfruta jugando sola en el absurdo de alimentarse de los sueños
Pero al final merecerá la pena por lo menos haberlo intentado... al final merecera la pena intentarlo... una y otra vez... o puede que no.... o puede que tal vez....  Yo solo sé que cada vez que te pienso, que cada vez que te miro, veo mas allá de las distancias cortas y soy capaz de romper en mil pedazos mis miedos en el devenir tempestuoso de los domingos en que nos sentimos solos y temblamos como niños,
porque a veces aunque no nos demos cuenta necesitamos creer en la magia más que ninguno, precisamente nosotros que estamos cubiertos de esparto de recibir tanta puñalada a destiempo, y llevamos dibujado en la frente sin quererlo, el último parte de guerra
Porque justo después del momento en que venia de vuelta de ponerle el último precio a mi orgullo allá donde las gitanas guapas cantan con desparpajo que tienen la fruta más fresca del barrio, tú que siempre descreías de las verdades que te contaban sin tregua en los bares cuando llevabas el vestido ceñido al corazón y las medias a la altura de ciertos besos, me diste pie a invitarte a aquella cerveza y a decirte eso de que me importaba una mierda que el vaso andase medio lleno o medio vacío si me dabas la oportunidad de brindar contigo
Porque soy incapaz de olvidar el instante en que el cielo se puso de mi parte con el llover de granizos y te pude cobijar bajo el abrigo en un mayo febril en que tú salías de mi cama y yo te acompañaba a casa para buscar un refugio en aquel martes por la mañana de ir con las manos en los bolsillos muertos de frío e inventarnos entre un cortado sin azúcar y dos tostadas aquella última trinchera donde sentirnos vivos
Porque aun, a veces pienso que si se tuercen las cosas y nos vemos cada uno besando la lona siempre seremos capaces de dejar que se las apañe el mundo girando a nuestras espaldas y a solas, y reuniremos dinero para comprar algo de munición, ahora que nos hacemos mayores y nos sale tan cara para cubrirnos con una gabardina oscura en un callejón sin salida, con los vaqueros hechos jirones, y disparar a la luna con la última bala para poder mecernos a oscuras por siempre, allá donde nadie nos mire...  El muy cabrón, con sus piezas de contrabando y su boquilla blanca tornada en azul por un extraño proceso químico resultante de la mezcla de saliva y cocaina. O eso cuentan al menos, y a mi me apetece creermelo. Dispuesto siempre a hacernos salvar de todos los males, al menos a invitarnos a encontrar ese punto de dulzura que existe cuando estas dispuesto a saborear incluso a que sabe tu propia caida, en ese loco afan por amortiguar las penas con el paladar. Con el oido. Con su solo de trompeta que no respeta los tiempos pero que se hace respetar a si mismo. Que hijo de puta.
Y que vergüenza que sentirias hoy en dia Miles, si escucharas como se reproducen tus standars en los clubes de Jazz de las grandes ciudades que apestan a orondos empresarios engalonados con trajes italianos y alguna fulana rubia de doscientos euros la noche, como complemento. En los cuales, no me detendre, por temor a la nausea.
"El elitismo Miles. El puto elitismo. Y a cuatro euros el tercio de cerveza"
Dieciocho años tenias, recien quemada la etapa de instituto, y fuiste a dar por casualidad con una banda de músicos que andaban dando unos cuantos bolos por tu ciudad. Te invitaron a unirte a la fiesta, a moldear el aire, con tu inseparable herramienta de metal curvado bajo el brazo. ¿Como debio de ser aquello, eh cabrón? Con aquellos miembros de una banda de Jazz del monton que apenas tenian donde caerse muertos, y entre los cuales se hallaban un par de tipejos que se hacian llamar Charlie y Dizzy. Parker y Gillespie. Pero que empezaban a darse a conocer con un ritmo acelerado. Bebop lo llamaban. Y mira que a mi nunca me acabo por cautivar.
Luego vinieron el caballo y la fama. Pero supiste saltar de la montura a tiempo. Despues ya llego Coltrane, todo lo demás, y time after time, hasta el final...
Pero bueno, el tema es que la otra noche, en uno de los pocos antros que aun quedan en pie por aqui, de los que huelen a humo rancio, y jazz añejo, con una tarima de madera desvencijada, de casi medio metro, y un piano de cola de los que restauran exyonkis arrepentidos en uno de los dos talleres de desintoxicación del barrio...
La otra noche te encontre, en aquel antro, junto a un sesenton con barba blanca que miraba al techo cuando golpeaba con una fuerza mesurada sus baquetas, detrás de un argentino que se burlaba de la precocidad de su calvicie cada vez que hacia sonar entre los dedos su clarinete plateado, acompañado de otros tres excombatientes refugiados en un saxo tenor, una epiphone negra y un enorme contrabajo. Ahi estabas tú, trás tus voluminosas gafas de sol que usas para que nadie se aventure a buscar en tus púpilas, la proxima nota.
Y ahi estaba yo. Escuchandote. Alrededor de la medianoche. Sentado en una esquina, en mi trinchera de botellines vacios, pisoteando ritmicamente mis penas con el pie derecho, al tiempo que una chica de tez morena envuelta en un vestido blanco, me pedia, gesticulando, desde el suelo, que le alcanzara el cenicero...
"Mira, ese de ahí es Miles Davis, y decian que estaba muerto"
Ella sonrio cómplice, agarrando con delicadeza el cenicero, y en voz baja, mirando hacia delante, acerto a decir:
"Pues si... y decian que estaba muerto"
Y la música entonces, siguio sonando...
Time after time, if you fall I will catch you I´ll be waiting, time after time... A veces me mezclo entre las verdades a medias que sujetan la vida de aquellos que tienen por cielo el techo y por compañía el infortunio.
Aquellos que bajo un sombrero de paja se sientan cada mañana al sol en los bancos de las plazas, con el sonido de una radio que nunca acaba de sintonizarse del todo bien.
Son los perdedores que asumieron con orgullo la derrota y prefirieron vivir bajo los puentes antes que saltar desde su cima. A los que les encontró una aguja cuando buscaban un pajar y se montaron a los lomos de un caballo que no iba a ninguna parte. Los que se quedaron dormidos en el fondo de la botella y prefirieron seguir durmiendo. Los inmigrantes que cruzaron un mar infinito y ahora se ahogan en nuestros charcos de indiferencia. Son las putas que con 12 años jugaban a ser princesas, sin saber que años después no les quedaría otra que hacerse por ellas en el asiento trasero de un Mercedes.
Aun así algunos de ellos sonríen, mientras empresarios vestidos de Armani hacen sonar furiosos sus bocinas en la hora punta de la tarde, y se acercan con respeto a nosotros a impartirnos las lecciones de filosofía que nunca se enseñaron en la escuela. Muchos saben más que los que saben más por viejos que por diablos, porque sin ser ni viejos ni diablos, descubrieron que a veces el sentido de la vida es que nunca tuvo ningún sentido vivirla sometidos a las reglas de esta partida, en la que los que nacen sin nada quedan atrapados parasiempre en la casilla de salida.
Como ya digo, a veces me paro a escuchar a aquellos Bukowskis de media barba que se acercan pidiendo cigarrillos a asustadizas universitarias, que se estremecen por esas miradas de los que se quedaron varados en la orilla contemplando como sigue girando el mundo en una dirección tan absurda, y que en un cambio de rail dejo sentados en el banquillo a los que alimentan las palomas después de orinar en los portales.
Puedo tirarme una semana sin escribir una mierda y luego retorcerme entre lunas de tinta durante cuatro noches seguidas
Y vale que si, que ya lo se, que no tienen cabida en un mismo lecho una zorra y un corcel, pero prefiero quebrarme la cabeza pensando en un par de muslos y en secretos al oído, antes que no pensar en nada y caer en la trampa de la rutina que la vida intenta plantar a los pies de mi cama y yo esquivo dando un salto hasta la ventana, para pensar en ese contigo que no existe y convertir en decretos de corazón esos secretos que no son tuyos, porque tú no eres nadie
Porque tu no eres ninguna, y eres un poco de todas ellas que luego a la hora de la verdad no son tantas y se repiten, y a base de repetirse pierden la gracia como los chistes malos que se cuentan en las plazas de madrugada
Porque me canso de buscarte y no encontrarte y aun así engañarme pensando que esta vez si, que esta vez he dado contigo, pero se me revela la aorta, y me dice que no...
que no cabrón,
que tampoco es ella,
porque ella no te diría esas cosas, ni llevaría esos zapatos y ella sabría quien es Kerouac y aunque lo permitiera no daría por sentado que vas a invitarle a la cerveza
Y me invento puntos suspensivos para salir de las comas, porque prefiero vaciar los pulmones de golpe a respirar poco a poco, ... , ... , ... , y en vez de dormir a estas horas, escribo y me re-escribo porque en realidad no hay mucho más que decir de lo que yo ya no me haya dicho en algún momento alguna de las veces que volvía a casa solo y borracho, o acompañado, pero solo y borracho igualmente, evitando ahogarme en las riadas de agua de los servicios de limpieza municipales
Y yo la sigo buscando como el que compra el cupón de la once y siempre gana el reintegro para tener otra oportunidad de perder de nuevo un intento en el intento en encontrar el premio
La busco como el que busca a Dios en misa de once, pero con mucha menos fe y con un poco más de esperanza, como el corsario que busca su tesoro de monedas de oro y que no se quiere conformar con un puñado de monedas de plata,
Y mientras más la busco más me pierdo en mis renglones, más delego mis pensamientos en la inercia de las yemas de estos dedos, que quieren cambiar las letras del teclado por unas caderas que hagan cambiar bruscamente el sentido de este puñado de palabras que la andan buscando "Soñe contigo esta noche.." Me escribes en pasado simple gallego "Ahora yo tendré que soñar contigo durante el dia" Te respondo en futuro complicado andaluz
Y ahi se queda ese cruce de miradas sin miradas yo aqui abajo me quedo hilvanando las ganas ahora que el tráfico esta de vacaciones en la costa y algunos nos quedamos guardando el aparcamiento
Y asi seguimos sin sufrir pero abrazados al recuerdo haciendo malabares con un calendario y dos relojes, volando a ras del asfalto, remangandonos los sueños a la altura de las teclas del piano del cafe bohemia
Porque aun sigo queriendo ver como tu perro de lo negro que es, parece azul a la luz del sol porque aun quiero que que veas como mi sangre que de por si es roja, a tu vera se vuelve mas roja, porque ademas me debes unos versos de Pessoa a la orilla de aquella playa arropada por el silencio que en verano tenemos alquilada a los mortales para costearnos los polvos que echemos en invierno He descubierto que una mirada es el trazado más corto entre dos mundos y me he construido un castillo con los posos sobrantes del café donde ondean por banderas los visillos descosidos de mi cuarto, para que allí todas las palabras que me digas eyaculen en susurros y todas las madrugadas que tachas de rodillas se mueran de insomnio
Así cuando te desfallezca la esperanza por sobredosis de tristezas yo domesticare cada una de tus lágrimas a base de sonrisas furtivas
Así cuando otra vez tus sueños se engalanen de versos errantes en cada suspiro que exhales, seré yo y no tú el que se quede sin aire Y me fumo un cigarro tras otro en la ventana de siempre cuando me encuentro solo con la soledad y su redundancia, de estas y otras madrugadas que me brinda la luna sin brindar conmigo
Y pienso en como encarar MI vida por ser sin duda la mayor de mis certezas y la única de mis posesiones
Sin pensar en hipoteca-pareja-coche , porque eso me resulta tan circunstancial como el más elegante de los trajes de noche o un pijama descosido en un despertar de octubre
Pienso en actitudes que no son siempre hedonistas y me pierdo en Nietzsche, entre su malditismo y el que yo me creo,
entre sus antes y mis después,
y las piezas de ajedrez desordenadas de Hesse en mi homologo estepario que no se como colocar, y ya no digamos mover, en este inmenso tablero donde todos los recuadros son a la vez blancos y negros
Y todo por este absurdo de pensar demasiado cuando no pienso más de la cuenta
Después sentencio culpables de mi reincidente extravío a las noches y las mujeres - con sus artículos plurales y determinados -, sobretodo cuando ambas no van ligadas entre si, y el producto de estas tiene por resultado la ausencia al cuadrado
Todo porque a veces me da por mirar como bailan las penas al son de la tristeza y me pierdo en sus escotes
Todo por pensar, que no solo la gente, que también el corazón se puede morir de hambre, cuando los recuerdos acaban muriendose de sed Bastan tres dias de soles navajeros de esos que queman la piel, para decidir bajar y escapar a la playa, tendernos boca arriba que se nos encapote el cielo leer en las nubes "JODEROS" y escupir la rabia en la arena, por no tener ya fuerzas de escupir hacía el cielo
Basta intentar descifrar el acorde que se esconde, que se niega a encajar en esa canción, que se compone por dentro entre los trastes y desastres que habitan mi cabeza, y desafinan el latir del corazón, para que se rompa una cuerda entre un fa sostenido y un mi menor
Basta decidirse a abrir un libro para evitar pensar que se escapa la vida, para que te atraviese los quebrantos un párrafo que reza algo así: "Los años te atropellan, las edades vuelan, los imperios se derrumban, y un dia te duermes. Cuando despiertas descubres que ya solo queda tiempo para lamentar la juventud perdida"*
Y es que basta una pena para quebrar un abril pero no me basta un adios para poder largarme de aqui,
Y basta escribir todo esto evitando, jurando, no pensar más en ti para acabar descubriendo que aun... ...que me joda me acuerdo de vos, en el ultimo verso, que se escribe por si solo el cabrón, y me enseña los dientes diciendo que aunque yo no quiera aun te echo de menos Primera calada:
Laura abrazandome dormida desnuda, enredando mis caderas con sus piernas despues de un polvo salvajemente salvaje. Yo que sigo despierto soñando queriendo retener el momento impregnado en la almohada de ese ring de sabanas mojadas.
Segunda calada:
Una botella de vino que viaja de mano en mano, de boca en boca, en una terma de agua caliente en medio de un campo sin mas luz que la que nos brinda la luna. La gente desnuda propios y ajenos con el pudor tendido junto a la ropa que cuelga en las ramas. De música nuestras risas y los ladridos de los perros
Tercera calada:
Un concierto al aire libre, domingo por la noche en el casco antigüo de la ciudad Una canción que me gusta un mensaje en el movil una frase de esa canción un "te estoy sonriendo" y yo que la busco entre tanta gente y yo que no la encuentro otro mensaje mas tarde un "nos vemos en el callejón" y yo que la sorprendo por la espalda
Cuarta calada:
Un buen amigo y una barra,
de los que estaban antes de que se fuera aquella muchacha, por la que yo hubiera matado y que me dejo por recuerdo un puñal en el costado.
Un buen amigo de los que siguen estando ahora que ella no esta, y mucha cerveza y filosofía de barra verdades como puños que arremeten contra lo que antes era una duda sin tregua que ahora es una tregua sin dudas
Cenizas:
El resto del mes ha sido aplastantemente insgnificante significantemente innecesario
Trataremos de retener los recuerdos en los pulmones hasta la proxima estación de esta primavera que se suicida y se disfraza de invierno cuando empiezo a toser y se me escapa el humo He encontrado en otros cuerpos y en otras conversaciones la dosis necesaria para sobrevivir sin aquella mujer que era capaz de hacerme sentir la persona mas dichosa y desdichada a partes iguales
Aun asi sigo frecuentando los bares, pero en vez de por necesidad lo hago por la inercia de querer hacer correr el tiempo borracho, distraido, hasta que llegue el momento de poder tener motivos de sobra para levantarme por las mañanas
Aun me engaño con proyectos que voy retrasando, por miedo o por pereza, hasta dejarlos a mis espaldas
Y hasta me averguenza escribir lo que escribo porque se que me viene de dentro y ya ni siquiera me recreo en follar con las palabras simplemente las vomito
Y aun asi sobrevivo escapando de los brazos de la rutina cuando no me hallo buscando la forma de escapar de ella
Evito la necedad todo cuanto puedo la propia y la ajena, y rehuyo a menudo de las personas que no me pueden aportar ya nada más, o de los ratos muertos de las tardes del domingo, para perderme por las callejuelas del albaicin y encontrarme un poco a mi mismo entre la estrechez de sus paredes blancas sin mas compañia que la de mi perro
Y bueno
asi paso ultimamente los dias d e s p a c i o mientras pasa deprisa la vida intentando olvidar alguna mujer emborrachandome mas de lo que debiera follando más de a lo que estaba acostumbrado paseando por fuera y por dentro
o escribiendo alguna mierda de poema mientras espero a que me atrape el sueño 42 euros en la cuenta y siete céntimos es lo que ha quedado tras pagar el piso, el agua, dos bombonas de butano y un paquete de tabaco
La nevera esta casi vacia, los bares en Granada casi llenos, y yo sigo formando mas parte del problema que de la solución
Dejemos pues que esta noche corra la cerveza, que durante el dia ya corre demasiada sangre
Aunque el cielo siga teñido en gris, y yo empiece a pensar que no son nubes las que cubren el cielo, es tan solo el humo que exhalo ultimamente que no lo asimila bien la atmósfera en madrugadas como esta que acaban apuntalando el alba a base de cigarrillos y botellas vacias
que las nubes ahora moran en mi cabeza sin que el hombre del tiempo vaticine ningún cambio en los proximos dias
No queda más que abrigarse bien...
...el corazón Siempre quise ser escritor, columnista impune cuanto menos, pero sin darme cuenta alguien cambio por agua la arena de mi reloj, y no entiendo porque sin llegar a ser escritor me siguen sangrando las yemas de los dedos madrugada si y madrugada también
Pero si he de ser crítico conmigo mismo diré que siempre me falto algo de constancia y me sobraron demasiados bares,
y que coño,
que a estas alturas el "talento" empieza a ser tan solo una palabra de siete letras que nadie se molestó en incluir en mi diccionario
Así pues nunca gané certamen de poesía alguno, pero tampoco los perdí ya que nunca di a torcer renglón alguno en ese tipo de concursos, en los que el jurado que premia la rima no sabe que los mejores versos son los que riman sin rimar,
y que lo que es la métrica, a mí siempre me ha importado una mierda
Y así sin darme cuenta me voy haciendo mayor sin saber aun que cojones quiero ser de mayor, y empiezo a sopesar la derrota como una opción agridulce,
que a fin de cuentas no es un mal pacto con la muerte, siempre que pueda seguir retándole un par de versos al viento (sin acuse de recibo), entre quimeras corredizas
para así mantenerme con vida y poder seguir besando la comisura de mis sueños
y me conformo con un perro que me despierte por las mañanas, más libros de los que caben en estas estanterías, un par de amigos tres como mucho, alguna botella de vino de reserva con denominación de hastío, y que de vez en cuando alguna mujer me arranque las penas sin pedirme más penas a cambio
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